
HIPEC es un acrónimo en inglés que significa Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica (Hiperthermic Intraperitoneal Chemotherapy). Comenzó a ser estudiada a finales de los años 80 y principios de los 90, y consiste en infundir en el abdomen una solución que contiene suero y quimioterapia. Esta solución se calienta a más de 40 grados y se hace circular dentro del abdomen.
Con esta técnica es posible utilizar una dosis altísima de quimioterápico, una dosis que sería letal si se administrara directamente por vía intravenosa. Sin embargo, realizada dentro de la cavidad abdominal, es muy segura, ya que la pared muscular actúa como una barrera, y muy poco pasa a la sangre.
Además, el hecho de calentar esta solución aumenta su “toxicidad” para las células tumorales. Es decir, el quimioterápico se vuelve más potente. Nuevamente, no sería posible infundir quimioterapia calentada por vía intravenosa.
El peritoneo es una membrana que recubre la pared muscular y los órganos dentro del abdomen. Cuando la quimioterapia se infunde de forma tradicional, por vía intravenosa, el peritoneo actúa como un escudo para el tumor, que queda escondido y protegido del otro lado. Por eso la quimioterapia endovenosa tiene poca penetración dentro de los nódulos de carcinomatosis peritoneal, y los tratamientos tradicionales tienen poco efecto, especialmente en enfermedades como el pseudomixoma.
La HIPEC soluciona estos problemas, ya que el quimioterápico se infunde “del otro lado” y es mejor absorbido por el tumor.
